Banquetas de dormitorio
Es el mueble que resuelve un problema muy concreto: dónde te sientas a calzarte y dónde acaba la ropa que no está sucia pero tampoco vas a guardar. A los pies de la cama, además, cierra visualmente el dormitorio y le da un aire más acabado.
8 productos
Banqueta BARI de 100 cm con patas de madera
Banqueta MARSELLA de 120 cm con patas metálicas
Banqueta CATANIA de 100 cm con asiento acolchado de 12 cm
Banqueta ZURICH de 120 cm con almacenaje y patas de madera
Banqueta TURÍN de 120 cm con patas metálicas finas
Banqueta VIENA de 120 cm con almacenaje bajo la tapa
Banqueta EDIMBURGO de 140 cm con arcón y cojín integrado
Banqueta BERNICE de 107 cm con almacenaje bajo el asiento
Cómo combinar la banqueta con tu dormitorio
La banqueta es de los pocos muebles del dormitorio que se ven enteros, así que conviene que encaje con lo demás. Si tu cama o tu cabecero tienen madera, la BARI, la CATANIA y la ZURICH, con patas de madera natural, van a juego sin esfuerzo. Si el cuarto tira a líneas limpias o lleva metal, las de patas negras, MARSELLA, TURÍN, VIENA, EDIMBURGO y BERNICE, lo acompañan mejor.
Con el color pasa algo parecido. Beige, gris y taupe se funden con la ropa de cama y hacen que la banqueta casi desaparezca. El mostaza y el menta hacen lo contrario: son la forma más fácil de meter color en el dormitorio sin pintar ni cambiar el edredón.
Piensa también en el uso. Si te vas a sentar cada mañana a calzarte, la CATANIA, con 12 cm de acolchado, es la más cómoda. Si lo que te falta es sitio, la mitad lleva arcón bajo la tapa para mantas o ropa de cama de temporada. Y si solo quieres rematar la cama, una de patas finas como la TURÍN deja ver el suelo y aligera el conjunto.
Las tienes en Daimús y el Grau de Gandia. Y si estás cambiando también la cama, echa un ojo a los cabeceros para imaginarlas juntas.

































