Lo que se va a llevar el año que viene, con lo que ya tenemos.
Cuatro cosas: la raya, que en mueble se traduce en lamas y canalé; el terracota tirando a granate, que es el color que sube, siempre en dosis pequeñas; el nogal, que vuelve a ganarle terreno al roble claro; y las formas orgánicas, sin un lado recto.
La base sigue siendo el beige. Lo que cambia es lo que le pones encima.