Decoracion
Los detalles que hacen que una casa parezca terminada: espejos, lámparas, complementos y pequeñas piezas que dan carácter sin necesidad de una reforma. Aquí está eso que remata un rincón, aporta luz o rompe la monotonía de una pared. Renovar la decoración es la forma más rápida y económica de cambiar la sensación de una estancia.
79 productos
Lámpara Sobremesa ROTTA
Lámpara de Techo ALBOX de Ø 34 cm en latón y cristal
Lámpara de Pie CANTORIA de 135 cm en negro y dorado
Lámpara de Pie DALIAS de 75,5 cm en negro con pantalla de tela
Lámpara de Pie SILES de 110 cm en gris y dorado
Lámpara de Techo SIRVELA
Lámpara de Techo RUANES
Lámpara de Pie GERENA
Lámpara Sobremesa ZAGRA
Lámpara Sobremesa MIRABEL
Lámpara Sobremesa LORA
Lámpara Sobremesa GILENA
Lámpara Sobremesa VISO
Lámpara Sobremesa LOBRAS
Lámpara Sobremesa TALAVAN
Lámpara Sobremesa ALICUN
Espejo Berlín
Espejo Colonia
Espejo Kabul
Espejo Limerik
Espejo Mesina
Espejo Brescia
Espejo Rodas
Espejo Rabat
Espejo Cartago
Espejo Baden
Espejo Astracán
Espejo Bremen
Por dónde empezar a decorar: luz y espejos
Si una habitación se te queda sosa, antes de cambiar muebles revisa la luz. Una sola lámpara en el techo aplana todo; lo que funciona es combinar varios puntos a distintas alturas: una lámpara de techo para la luz general, una de pie junto al sofá para leer y alguna de sobremesa para las noches. Las de sobremesa van de los 11 cm de la ROSER a los 64 de la LORA, y las de pie llegan a los 163 de la CHERA.
El material cambia cómo cae la luz. El cemento y el metal la dirigen hacia abajo; el ratán y el cáñamo la filtran y dibujan sombras en la pared; el cristal la deja pasar casi entera. Para un comedor, dirigida; para un dormitorio, filtrada.
Lo segundo son los espejos. Un espejo de pared frente a una ventana o en un pasillo oscuro multiplica la luz que ya tienes y hace que el espacio parezca más grande. Si lo que buscas es verte de cuerpo entero, mira los espejos de vestidor: algunos, como el RODAS o el RABAT, se quedan de pie solos sin taladrar.
Las lámparas conviene verlas encendidas. En las tiendas de Daimús y el Grau de Gandia puedes hacerlo antes de elegir.



