Sillas
La silla es lo que más se toca de una casa, así que importa tanto cómo se sienta como cómo queda. Aquí está toda la gama —comedor, cocina, escritorio, jardín y taburetes—: tapizadas en tela y polipiel, de madera, de polipropileno y de ratán, con brazos y sin ellos, apilables y giratorias. Elige por tipo abajo para ir directo a lo que buscas.
151 productos
Silla ALAIA de Madera Maciza
Silla RINA de Madera con Brazos
Silla BIT
Banco Doga Novedad
Silla DAIA Tapizada
Silla ISABELLA Tapizada Patas Negras
Silla ZOEY Tapizada con Patas Beige
Silla ZOEY Tapizada con Patas Negras
Silla Erica
Sillón Doga Relax
Silla Tiberina Bistrot
Sillón Tiberina
Silla Cassia Bistrot
Silla Cassia
Silla Costa Bistrot
Silla Costa
Silla NANCY de Ratán de Varilla
Silla COLETTE de Ratán sin Brazos
Silla ALLEGRA de Ratán Tejido con Brazos
Silla Oficina YALE Polipropileno
Silla Oficina TORONTO Ergonómica
Silla Oficina TALLIN
Silla Oficina STANFORD
Silla Oficina SORBONNE
Silla Oficina SIRACUSA
Silla Oficina ROTTERDAM
Silla Oficina OXFORD
Silla Oficina ONTARIO
Qué silla necesitas según dónde va
La pregunta no es qué silla te gusta, sino dónde la vas a usar y cuánto rato. En el comedor pasas sobremesas largas, así que manda la comodidad: las sillas de comedor son en su mayoría tapizadas, con el asiento casi siempre entre 45 y 52 cm del suelo, y varias son giratorias, como la TAIMI, la SILVI o la JANICE.
En la cocina manda el espacio y la limpieza. Las sillas de cocina son sobre todo de polipropileno, que se limpia con un paño, y van de los 43 cm de ancho de la GRETA a los 60 de la DOLLY. Si comes en una barra o en una mesa alta, lo tuyo son los taburetes: entre el asiento y el tablero tienen que quedar unos 30 cm, igual que con una silla normal.
Para trabajar, busca una silla de escritorio que suba y baje, y no una de comedor que te quede bonita en el despacho. Y para la terraza, las sillas de exterior de Nardi son de polipropileno con fibra de vidrio teñido en masa, así que el sol no se come el color; muchas son apilables y tienen versión bistrot, más estrecha, para balcones.
Una silla hay que probarla: en las tiendas de Daimús y el Grau de Gandia puedes sentarte en ellas antes de decidirte.


















































































































