Un aparador alto de 120 cm en chapa de roble, con la veta corrida por todo el frente. Tres puertas de cierre amortiguado y, arriba a la derecha, un hueco abierto con balda: ahí se dejan los libros o lo que se usa a diario sin tener que abrir nada. Dentro las baldas reparten el guardado en cuatro alturas. A 100 cm de alto y 43 de fondo cabe en un salón sin comerse el paso, y las patas de madera maciza lo levantan del suelo. Llega montado de fábrica: solo hay que ponerlo en su sitio. Ojo con una cosa: las puertas son ciegas, no lleva cristal.
120 cm de ancho × 43 cm de fondo × 100 cm de alto. Tolerancia de ± 2 cm. Llega montado, en 1 bulto de 125 × 45 × 109 cm y 62 kg. Se recomienda manipularlo entre dos personas.
Chapa de roble con acabado natural y patas de madera maciza. Puertas con cierre soft-close. Llega montado de fábrica.