La estructura es de tubo metálico negro y no se esconde: se ve entera, y sobre ella descansan el asiento y el respaldo tapizados como dos piezas independientes. Es de las butacas que quedan bien en un salón donde ya hay mucha madera, porque el negro corta. El asiento es hondo, 61 × 57 cm y a 45 cm del suelo, con 20 cm de grosor: se hunde. El respaldo sube 50 cm y va suspendido, así que apoya la espalda pero deja pasar la luz por detrás, y por eso no agobia aunque la pongas contra una ventana. Los brazos son de perfil fino, 8 cm. Solo en gris claro.
70 cm de ancho × 77 cm de fondo × 78 cm de alto. Asiento de 61 × 57 cm, a 45 cm del suelo. Respaldo de 50 cm de alto. Llega en 1 bulto de 73×73×66 cm y 12 kg.
Tapizado en 100 % poliéster. Asiento de 20 cm de grosor con relleno de espuma. Estructura de tubo metálico en acabado negro, con tapón en las patas. Soporta hasta 120 kg. Llega por montar. Nota sobre el color: los tonos de las fotos son orientativos y pueden variar según el brillo de cada pantalla y la luz de la habitación. Si el tono es determinante, ven a verlo a Daimús o al Grau de Gandia.