Treinta centímetros. Es la altura de asiento de un puf, no de una butaca, y conviene saberlo antes de comprarla: se está muy a gusto tirada leyendo o viendo una película, pero para levantarse hay que empujar. No es la butaca de tu abuela; es la del rincón chill del salón o la de los pies de la cama. El aro que hace de brazos y respaldo es de madera maciza de haya vista, y sobre él se apoya un asiento redondo tapizado de 69 cm de ancho. Ocupa 77 cm de ancho y 72,5 de fondo. El tejido pasa 40.000 ciclos de abrasión y lleva certificado OEKO-TEX. En beige, verde y terracota.
77 cm de ancho × 72,5 cm de fondo × 71 cm de alto. Asiento de 69 × 62 cm, a 30 cm del suelo. Respaldo de 25 cm de alto. Llega en 1 bulto de 77×76×73 cm y 19 kg.
Tapizado en 100 % poliéster, certificado OEKO-TEX Standard 100 y más de 40.000 ciclos en el test de abrasión. Relleno de espuma. Estructura de madera maciza de haya con acabado natural, de 8 cm de grosor. Soporta hasta 110 kg. Nota sobre el color: los tonos de las fotos son orientativos y pueden variar según el brillo de cada pantalla y la luz de la habitación. Si el tono es determinante, ven a verlo a Daimús o al Grau de Gandia.