Escritorio de 120 × 60 cm con el sobre y el cuerpo chapados en roble natural, un cajón que ocupa media anchura y, al lado, un nicho abierto lacado para los cuadernos y lo que se usa a diario. Los 60 cm de fondo son los que permiten trabajar con monitor externo sin tenerlo encima, y la altura de 78 cm es la de trabajo, compatible con cualquier silla de oficina. Al ir chapado en roble no parece un mueble de oficina, así que aguanta bien estar en un salón o en un dormitorio. Patas metálicas finas con travesaño.
120 cm de ancho × 60 cm de fondo × 78 cm de alto.
Sobre y cuerpo chapados en roble natural, con el frente de cajón y el nicho en MDF lacado y estructura de patas metálicas. El tono de la chapa puede variar de una pieza a otra.