Redonda fija de cristal templado sobre base metálica, en Ø 100 cm para cuatro o Ø 120 para cinco. El cristal tiene una ventaja concreta en pisos: al ser transparente deja ver el suelo y la habitación no se corta, así que un comedor justo de metros parece más grande de lo que es. La base va recogida al centro con 50 cm entre apoyos, con lo que las sillas entran por cualquier lado sin buscar hueco. En pata negra o beige. Llega en dos bultos y se monta entre dos personas.
Disponible en Ø 100 y 120 cm, con 75 cm de alto. Hueco libre entre patas de 50 cm. Tapa de 10 mm de grosor. Tolerancia de ±2 cm.
Tapa de cristal templado de 10 mm. Base de metal con acabado lacado en negro o beige. El templado es el cristal de seguridad: si llega a romperse, lo hace en trozos pequeños sin filo.