Es de las pocas extensibles que no renuncian al diseño: en vez de patas metálicas lleva una base cónica de roble hecha de piezas verticales, del mismo tono que el sobre. En Ø 100 o Ø 120 cm, y crece 50 cm — la pequeña llega a 150 y la grande a 170, pasando de cuatro comensales a seis u ocho. Con la base recogida al centro, alrededor no hay nada que estorbe. El canto del sobre es de 8 cm, así que cerrada se ve maciza. Es la más cara de las redondas, y se nota en qué se paga.
Disponible en Ø 100 y 120 cm, con 77,5 cm de alto. Abierta, la de 100 llega a 150 cm, la de 120 llega a 170 cm. Tapa de 8 cm de grosor. Tolerancia de ±2 cm.
Sobre de 8 cm y base cónica en chapa de roble. Tablero de extensión del mismo acabado.