Es distinta a todas las demás: en vez de estirarse a lo largo, la TORI gana fondo — pasa de 50 a 80 cm. Cerrada mide 120 × 50, que es fondo de consola: se arrima a la pared y no molesta. Abierta se queda en 120 × 80, con sitio para poner platos a los dos lados y comer cuatro. Es la mesa para un piso pequeño o para quien come de diario en la cocina y solo necesita mesa de comedor los fines de semana. Toda en tono roble, con patas de madera maciza.
120 cm de ancho × 50 cm de fondo × 75 cm de alto. Abierta gana 30 cm de fondo y se queda en 80 cm, lo justo para poner platos a los dos lados.
Sobre en chapa de roble, con ala abatible del mismo acabado. Patas y estructura en madera maciza de hevea.