Redonda de Ø 130 cm que abre hasta 180 y se vuelve ovalada, pasando de seis comensales a ocho. La diferencia con la LUNA está abajo: aquí no hay cuatro patas sino un aspa metálica cruzada en el centro, así que el contorno queda libre y puedes sentar a alguien en cualquier punto, o meter una silla más a última hora. Es la que elegiríamos si la mesa va a ir siempre llena. Tapa de porcelánico en gris, con aspa negra.
Ø 130 cm y 76 cm de alto. Abierta llega a 180 cm (50 cm más de tablero).
Tapa y tablero de extensión en porcelánico. Aspa y estructura de metal con acabado negro.