Mueble de televisión de 140 cm con tres puertas iguales de 43 cm y ni un tirador a la vista: se abre por la franja de roble del centro, y por eso el frente se lee como una pieza lisa y no como tres cajas juntas. Por dentro hay dos niveles de unos 18,5 cm de alto —la medida en la que entran de pie el decodificador, la consola o la barra de sonido— y un paso de cables recortado en la balda para que todo lo que enchufas quede escondido detrás de la puerta. El sobre no es una tapa plana: es una bandeja de madera con un reborde alrededor, así que el mando o el altavoz no se van por detrás. En 140 cm entra con holgura un televisor de 55 pulgadas; a partir de 60 se queda justo por los lados. Con 35,5 cm de fondo no se come el paso, y las patas metálicas dejan 15 cm libres para pasar la fregona.
140 cm de ancho × 35,5 cm de fondo × 53,5 cm de alto. Tres puertas de 43 cm de ancho; por dentro, dos niveles de unos 18,5 cm de alto con paso de cables recortado en la balda. Las patas dejan 15 cm libres bajo el mueble.
Cuerpo y puertas en acabado crema mate; sobre, interior y franjas verticales en tono roble. Patas cilíndricas de metal lacado en el mismo crema, con regulador. El color puede variar ligeramente según la pantalla.