Concha de ratán de trenzado cerrado, con los brazos formados por la propia pieza, apoyada en cuatro patas metálicas finas. Esa mezcla es lo que la salva de parecer una silla de terraza de los noventa: la fibra pone el punto natural y la pata negra la trae al presente. Con 60 cm de fondo y brazos, es cómoda de verdad. Aguanta 100 kg. En natural con pata negra, o en negro entero. Llega en un solo bulto.
56,5 cm de ancho × 60 cm de fondo × 75,5 cm de alto. El asiento queda a 45,5 cm del suelo. Respaldo de 34 cm de alto. Asiento de 40 × 36 cm. Brazos a 20 cm del suelo. Soporta hasta 100 kg. Tolerancia de ±2 cm.
Concha de ratán de trenzado cerrado. Patas y estructura de metal con acabado negro. Al ser fibra natural, el tono varía ligeramente de una pieza a otra.