Un relax manual de líneas rectas y patas metálicas cromadas, para un salón actual en el que un sillón de orejas desentonaría. Se abre empujando con la espalda: no lleva motor, ni mando, ni hace falta un enchufe cerca, así que puedes ponerlo donde te encaje. Con 69 cm de ancho es el más estrecho de nuestros sillones relax, que es lo que lo salva cuando el hueco entre el sofá y la pared va justo; eso sí, cuenta con 154 cm de fondo para abrirlo del todo. El cabezal va acolchado y el respaldo y el reposapiés se mueven a la vez. Está fabricado en España, con estructura de madera de pino reforzada, cinchas en el asiento y espuma de 30 kg/m³, y se desenfundan para lavar tanto las almohadas como la funda del brazo. Aquí puedes pedirlo en los 12 tejidos de la carta; en las tiendas de Daimús y Grau de Gandia hay muchos más acabados, al mismo precio.
69 cm de ancho × 85 cm de fondo × 103 cm de alto; abierto del todo llega a 154 cm. Asiento de 50 cm de ancho × 51 cm de fondo, a 46 cm del suelo. Respaldo de 66 cm.
Estructura de madera de pino reforzada con tablero de partículas y cinchas recubiertas en el asiento. Almohada de asiento en espuma de poliuretano de 30 kg/m³ con fibra de poliéster y respaldo de 20 kg/m³. Se desenfundan la almohada de asiento, la de respaldo y la funda del brazo. Patas metálicas cromadas. Tapizado en tejido Chapi o Blue, con 12 colores en la web y muchos más bajo pedido en tienda. Fabricado en España.