Estructura de madera maciza con el asiento tejido a mano en cuerda, al modo de las sillas de enea de siempre pero con líneas actuales. La cuerda tiene dos ventajas sobre un asiento tapizado: transpira, así que en verano no se pega, y no hay tejido que manche. El respaldo son dos listones horizontales, con lo que la silla queda muy ligera de aspecto. Llega montada, en un solo bulto. En natural o negro, con 100 kg de carga.
52 cm de ancho × 52,5 cm de fondo × 78 cm de alto. El asiento queda a 45 cm del suelo. Respaldo de 36 cm de alto. Asiento de 50 × 44 cm. Soporta hasta 100 kg. Tolerancia de ±2 cm.
Estructura y patas de madera maciza. Asiento tejido en cuerda. Al ser materiales naturales, el tono varía ligeramente de una pieza a otra.