Silla de comedor de las de siempre —respaldo redondo separado del asiento, cuatro patas de madera— con un dato que la hace útil: el asiento queda a 52 cm del suelo, dos o tres centímetros por encima de la media. Eso, que parece poco, es la diferencia entre levantarse solo o apoyarse en la mesa, y es lo primero que hay que mirar si en casa hay alguien mayor o con la rodilla regular. Sin brazos, así que entra bajo cualquier mesa. En beige, taupe o verde.
50 cm de ancho × 56,5 cm de fondo × 80 cm de alto. El asiento queda a 52 cm del suelo. Respaldo de 27 cm de alto. Asiento de 46 × 48 cm. Soporta hasta 110 kg. Tolerancia de ±2 cm.
Tapizado en tejido Terrance. Patas y estructura de madera. Llega montada en un solo bulto.